En este artículo vamos a dar los detalles de la técnica de Respiración Completa en Yoga.

¿Y qué tendrá que ver la respiración con la espalda? se estarán preguntando… Bien, quizá la relación no parezca muy directa, pero gran parte de los problemas de espalda se deben a contracturas musculares originadas o favorecidas por el estrés de la vida diaria. El estrés nos impide respirar correctamente. ¿Alguien ha sentido alguna vez que querría bostezar, pero no es posible completar el bostezo? Es una situación desasosegante, ¿verdad? Pues en realidad es al revés: el desasosiego (ansiedad/estrés) es el causante de esta situación.
Cuando la musculatura de la espalda es débil, está mal oxigenada y además se pierde el control de la relajación voluntaria porque el inconsciente estresado toma el gobierno, se dan todos los ingredientes para tener una buena y dolorosa contractura.

La respiración completa permite renovar toda la capacidad vital del pulmón y aprovechar al máximo el intercambio gaseoso en los alvéolos, tanto disminuyendo los niveles de CO2 en sangre, el cual se acumula cuando respiramos mal empeorando la autorregulación vascular (originando, por ejemplo, dolores de cabeza) como aumentando la saturación de oxígeno.

La técnica consiste en llenar lentamente los pulmones desde su base hasta el apex y posteriormente vaciarlos por completo de forma todavía más lenta. Para asegurar que el llenado es completo y el aprovechamiento del aire máximo, la tradición védica separó el proceso en 5 fases:

– Respiración abdominal (el diafragma baja para que el tórax le robe espacio al abdomen)
– Respiración torácica (la caja torácica se distiende al máximo)
– Respiración clavicular (las clavículas ascienden levemente ayudando a que el ápex pulmonar se llene)
– Retención del aire en apnea (kumbakha)
– Espiración (que aproximadamente debe durar el doble que la inspiración)

El acompañamiento de brazos durante la maniobra facilita el seguimiento. Tumbados relajadamente iniciamos la inspiración sólo bajando el diafragma, sin hinchar el tórax. El vientre se hincha en esta primera fase mientras los brazos pasan a ambos lados del abdomen. Posteriormente, al paso de los brazos por el tórax, las costillas se distienden al máximo. Finalmente, los brazos ascienden y tiran de las clavículas para completar la respiración apical.

La pausa en apnea o kumbakha puede tener una duración variable dependiendo de la práctica y la capacidad vital de cada persona, pero sólo debe mantenerse mientras resulte cómodo y teniendo en cuenta que todavía queda una larga espiración. Puede durar desde segundos hasta más de un minuto.

La espiración debe ser lenta; normalmente el doble de la duración de la inspiración. Los practicantes de yoga utilizan una técnica de cierre nasofaríngeo para regular la velocidad de salida del aire, lo que genera el característico sonido Ujayi. También se puede seguir un orden para el vaciado, aunque estos detalles ya no son tan relevantes, salvo para ortodoxos.

Existen otras posibilidades: trabajar con los brazos cuando no tenemos espacio suficiente en la habitación y respirar de pie.

Practicar una sesión de respiraciones completas, por ejemplo 3 series de 3 respiraciones con descansos intermedios, compensa en parte la deficiente respiración de los días de estrés. Pero también es importante mejorar el tono muscular, así que vamos a recomendar la práctica “masiva” de este protocolo de trabajo, para vaciar las consultas de pacientes con cefalea y dolor cervico-dorsal por estrés. Buena suerte.